“Luego Te Digo”: Cuando Quedar Fuera De La Conversación También Comunica
En una familia ocurren cientos de pequeñas conversaciones.
Alguien cuenta algo que pasó en el trabajo. Los hermanos hacen una broma. Llega una llamada con noticias de un familiar. Todos se ríen por algo que acaba de suceder.
Para una familia oyente, gran parte de esa información circula de manera espontánea.
Cuando hay un niño sordo en casa, esa espontaneidad puede requerir algo adicional de nosotros: detenernos e incluirlo intencionalmente.
A veces, con las mejores intenciones, respondemos:
“Luego te explico.”
“Espérame un momento.”
“Después te cuento.”
El problema aparece cuando ese “después” nunca llega.
No solamente se pierde información
Cuando un niño queda repetidamente fuera de estas pequeñas conversaciones, no se está perdiendo únicamente una historia o una broma.
También puede estar perdiéndose una parte de la experiencia de pertenecer a su propia familia.
En La sordera y la cultura, comparto precisamente la importancia de incluir a nuestros hijos sordos en las conversaciones y dinámicas familiares, utilizando también la tecnología y otras herramientas disponibles cuando sean necesarias.
La inclusión ocurre en lo cotidiano
No tenemos que esperar una conversación importante para practicarla.
Podemos comenzar con acciones pequeñas:
Detenernos para explicar qué está sucediendo. Asegurarnos de que nuestro hijo comprendió y no solamente respondió que sí. Ayudar a otros familiares a encontrar maneras de comunicarse. Incluirlo en las bromas, historias, noticias y decisiones cotidianas.
Porque pertenecer no es simplemente estar presente físicamente.
También es poder formar parte de lo que está ocurriendo.
Y muchas veces son precisamente esas pequeñas conversaciones aparentemente insignificantes las que dicen: eres parte de nosotros.
¿Quieres profundizar en este tema?
En mi guía gratuita La sordera y la cultura encontrarás información y herramientas para acompañar a niños sordos mientras navegan entre diferentes experiencias culturales.